Esta meditación se utiliza para fomentar el sentimiento de amor en uno mismo, al ser uno de los estados mentales propicios para avanzar en el camino interior.
Puedes hacer esta meditación por la mañana recién levantado o por la noche pudiéndola realizar incluso en la cama.
- Elige un lugar tranquilo, adopta la posición de meditación y pon un reloj, con contador hacia atrás, con el tiempo, que quieras practicar. En principio estará bien, con 5 o 10 minutos pudiendo ir incrementándolo progresivamente.
- Piensa en un hijo o sobrino, uno que te inspire amor.
- Intenta con los ojos cerrados, acordarte de una foto o imagen de el con 1 año o un poco más
- Cierra los ojos y siente tu respiración. Intenta calmarla unos momentos.
- Ahora trae la imagen de tu hijo o sobrino a tu mente.
- Lo visualizas delante tuyo, lo ves claramente.
- Ahora te mira y te sonríe. Se acerca a ti alegre y feliz
- Llega delante tuyo, lo coges en tus brazos y lo abrazas.
- Sientes todo el amor dentro de ti, hacia tu niño.
- Ahora con cada inspiración repites "Soy" y con cada expiración repites "Amor" sintiendo ese amor profundo.
- Si lo necesitas o quieres puedes utilizar la visualización de tu niño, para sentir en profundidad ese amor.
- Inspiras "Soy". Expiras "Amor"
- Continúa tu solo en silencio.
- Cuando te distraigas, con pensamientos o distracciones de otro tipo, vuelves con firmeza, pero sin enfado a Soy Amor, evocando a tu niño, para sentir ese sentimiento.
- Cuando suene el reloj siente que abrazas a tu niño, déjalo en el suelo. Te mira sonriente y feliz y alegre se marcha poco a poco de tu lado
- Abres los ojos e intenta evocar este sentimiento durante el día, cuando lo consideres apropiado.
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